miércoles
me tentó la delincuencia
Me tentaba y quería ir a robar un cine. Examinaba todo como en la película El Aura y cuando estaba por hacerlo algo de mí decía no, mejor otro día, y me iba. Me iba pero dejaba tirada la funda de la guitarra de otra persona sin darme cuenta, ahí, en el hall, adelante de todos.
Como las ansias de delinquir seguían en mi cuerpo me armaba con un chumbo y ahora sí me disponía a robar un restorán.
El restorán tenía una entrada de estacionamiento con varias ventanillas, en cada una un tipo. De repente la cosa se ponía en cámara lenta como en El avispón verde y yo empezaba a correr y a disparar esquivando las balas y a mis perseguidores. Robaba, conseguía escapar pero cuando llegaba a casa venían varias personas a decirme ¿cómo pudiste hacerlo, qué se te pasó por la cabeza de robar el cine? ¿el cine? pensaba yo pero sí, en la televisión se veía la evidencia que me incriminaba, una funda de guitarra con mis huellas, yo estaba por ir presa, se venía todo abajo.
martes
Viaje a la primavera para despedirla
Tuve un sueño europeo, digo, porque era primavera y porque
estaba allá. Aunque en realidad era en un barrio como Recoleta, de hecho estaba
el cementerio y todo, pero no. Había un vivero muy lindo, era como un jardín que
llegaba hasta la vereda. La calle tenía una pendiente importante, como si estuviese
arriba de una colina chiquita, entonces las calles serpenteaban para arriba y
para abajo, además eran muy estrechas y había edificios muy viejos uno al lado del otro. Había una chica que trabajaba por allá que estaba arreglando cosas
en una casa, donde yo vivía. Yo me estaba volviendo y tenía que despedirme de todos, así que la saludaba a la chica y le deseaba suerte con sus
quehaceres, ella se reía. Después me fui para el vivero, que estaba ahí a la vuelta, y en la
calle me encuentro con una niña que nos habíamos hecho amigas, era francesa ella. La
nena se me vino al abrazo y yo la alcé a upa. Me preguntó si la iba a extrañar y le
dije que sí, pero que la iba a extrañar menos si me mandaba cartas, yo le iba a
dar mi dirección así nos escribíamos cuando llegara. Entonces fuimos juntas para el jardín y
después de caminar un rato –porque era muy grande– encontramos a la chica del
vivero. Estaba trasplantando una planta rara que había aparecido en la
maceta de otra planta rara, todo alrededor había flores muy bonitas. Después
de despedirnos nos fuimos con la nena caminando colina abajo por la callecita
de adoquines. En algún momento de la historia, ahora me acuerdo, había un gato
bebé, quizás estaba merodeando por la casa y yo lo acariciaba, y después seguí
viaje.
miércoles
Cristina me salva de Pyat Pree
Yo estaba en el Jamming que era un Jamming de sueños, muy distinto del real. Estaban mis amigos y mi papa. En un momento, yo subia al baño y me miraba al espejo. Me aterraba muchisimo porque tenia la cara toda arrugada como de un viejo los ojos caidos y celestes, y la mitad de la cabeza pelada. El pelo que empezaba de la mitad para atras era cortito y parado y grasoso. Bajaba re angustiada y pensaba, que como la habia pifiado el peluquero. De repente estabamos todos durmiendo ahi en el bar, porque se habia hecho tarde para volver a casa. Entonces yo la veo a CFK, dormida, en traje Jackie Kennedy pero sin maquillaje. Y me acerco y le digo, "perdon, Cristina, que la moleste, pero tengo un problema. Mire lo que me hizo el peluquero". Y yo no paraba de llorar de lo horrible que me sentia. Entonces Cristina me dice que si quiero, ella me puede ayudar a redactar una demanda y presentarla contra el peluquero, para que con la plata que le ganemos restaurar mi cara y mi cabello. Le agradeci mucho y ella me dijo que para algo era abogada. Despues aparecia un compañero de la facultad que en la vida real me cae muy mal, y me decia "que rara estas hoy". Y ahi yo le contaba la historia del peluquero.
viernes
Mad me
Anteayer soñé que era la secretaria de Don Draper, que trabajaba en un departamento antiguo y grande, extremadamente grande. El lugar tenía los pisos alfombrados, era como la oficina en donde trabajaba un personaje de una película de Rohmer, L'amour l'apres midi. Por alguna razón yo tenía que viajar a un lugar a visitar a mis abuelos y a mis tíos (unos seres genéricos, no eran mis parientes reales) y Don me acompañaba. Viajábamos en un tren/colectivo, no me acuerdo, y me parece que estábamos yendo a Londres porque lo que veía se parecía al Londres de otros sueños anteriores, así que puede ser. En un momento, Don me abrazaba muy cariñosamente, como si me estuviera conteniendo porque estaba mal, estábamos yendo a este lugar porque había pasado algo, no sé qué. En algún momento del sueño, Don se transformaba en el personaje del psicoanalista de Diego Peretti, y en verdad era como mi analista. Pero creo que eso había sido antes del viaje.
miércoles
Mi primera boda
Estábamos en una quinta y Tom me proponía casamiento. Yo dudaba pero decía que sí.
Ahì mismo iba a realizarse nuestro casamiento. Venían a maquillarme y peinarme, yo tenía un vestido blanco con manguitas y piedritas pegadas en el pecho.
Me molestaba lo apresurado de la decisión y la poca preparación que le habíamos dedicado al evento. Tanto era así que al momento de hacer mi entrada no tenía elegida la canción con la que pasaría a la historia lo cual me ponía nerviosa.
Entonces, en un acto de total resignación, le pedía al dj que busque el tema Te quiero de Onda Vaga, lo cual resultó absolutamente ridículo y lejos de nuestras expectativas. En vez de sentirnos felices para siempre nos sentimos como el orto.
Por suerte desperté y se terminó.
martes
Sueños hot con gordos copados
En mi casa hay 2 ascensores. Yo estaba en una especie de reunión familiar con mi primo, mi viejo y más gente. Y por alguna razón estaba Seth Rogen.
Estabamos esperando el ascensor con una chica más y yo hago una maniobra para dejarla afuera y no lo dudo: me meto con Seth en el ascensor y le digo "me gustás un montón" y lo beso de una manera hermosa. Él se deja besar y cuando bajamos nos hacemos los boludos adelante de la gente y él que se estaba yendo me dice que cómo que no sé su mail que es sethrogen@hotmail o algo así.
sueño promedio

Hoy soñé que tenia que abordar el avión y que no tenía casi nada en la valija, que me olvidaba las zapatillas y los borcegos para el frio, que iba con un unico par de zapatos que eran unas chatitas que tenia puestas, mi bolso era chiquito lo sabía pero no lo veia y sentia que me estaba olvidando absolutamente todo, me invadió una pequeña sensación de pánico. Derrepente estaba comiendo galletitas acompañada por la misma sensación de pánico y una arañita empieza a caminar sobre el paquete y sobre las galletitas y no puedo matarla ni agarrarla.
Eso es lo poco que me acuerdo , no la pase muy bien.
viernes
creo que enloquecí
Yo estaba en una fiesta medio rave así, mucha endrogación, mucha luz de color, mucha proyección en la pared. Estaba Iván, estaba Martín, había como un habitáculo de meditación y yo entraba y ellos estaban meditando uno al lado del otro. Se hacían amigos después. Yo no me sentía rara ni incómoda, había buena onda. Y después estaba cansada y le decía a iván de que nos vayamos y le daba besos ahi adelante de Martín y todos nos reíamos de que yo estaba super drogada. Al día siguiente, o en otro momento del sueño: Iván y yo nos teníamos que encontrar en algún lugar de Buenos Aires que no se si era Temperley o Hurlingham. Entraba a un restaurante de la avenida principal para buscarlo, pero no lo encontraba. Entonces salía, Iván iba caminando por la mano de enfrente y cruzaba al medio que había como una plazoletita porque nos gritábamos desde las veredas. Tenía un rodete en la cabeza, arriba, pero como media cola. Me decía que lo espere un segundo. Volvía al toque con el pelo corto y lacio y estaba hermoso y yo le decía que me encantaba su pelo anterior pero que este me fascinaba porque se le veia más la cara.Estabamos ahi en la parada de un colectivo esperando que venga, re enamorados. Después aparecíamos en un lugar con pileta, pero él medio que se iba, no se si se iba a encontrar con Martín o iba a buscarlo a algún lugar. Y aparecía en el agua, así como que salía de abajo, una gorda. Ésta gorda era la novia de Ivan del futuro, ella era como una viajera en el tiempo y me contaba las cosas que Iván y ella iban a vivir, se iban a conocer unos días después me dijo, me contó de viajes, del nombre que le iban a poner al perro. Yo veía todo esto como una peli en mi cabeza, me imaginaba a Iván tratando de levantar a upa a la gorda en la pileta, y cosas similares. Hijos? No. Yo escuchaba alegre, con atención, me alegraba por él. 10 años iba a durar esa relación me decía. Entonces caía en la cuenta de lo que me estaba diciendo y la sonrisa se me empezaba a borrar del rostro y me ponía a llorar, en unos días yo no iba a estar más con él, ni hasta dentro de 10 años o quizás nunca más. De repente me despertaba en la habitación de mi mamá, llorando, lo llamaba a Iván para contarle el sueño, pero se cortaba, mi papá también me llamaba y pasaba lo mismo. Había unos tipos raros en el balcón. Yo estaba semidesnuda y me miraban, entonces yo cerraba la persiana y le gritaba a mi mamá que viniese. Y ella me explicaba que estaban arreglando algo en el balcón y que se habian demorado porque estaban esperando que les traigan una herramienta. Finalmente lograba comunicarme con Ivan: Todo era un sueño, lo de la gorda y Temperley. Pero decía que lo de Martín era cierto, que se llevaban super bien, no te acordás de la fiesta de anoche? Y Martin era un chabón super buena onda y estaba re metido en la movida mística y espiritual y se había convertido en una especie de guía. Fin.
miércoles
insegurité
soñé que tenía que volver a casa desde un barrio lejano, oscuro. No se si era paternal o algo asi. Caminaba por las calles oscurisimas, casi nunca iluminadas, con colectivos que pasaban constantemente pero ninguno iba para mi casa. Al mismo tiempo que caminaba mandaba mensajes y llamaba a mi mamá que nunca me contestaba, mensajes cortos y las llamadas siempre eran atendidas por un constestador, el miedo corporal me invadía. De repente aparezco en mi casa, como por magia, y miro mi celular y me llegan todos esos mensajes que yo le habia mandado a mi madre...era yo y mi mamá? el miedo no se iba en ningún momento...
acto seguido me desperté (gracia dió).
domingo
Películas de ensueño
El problema de estos sueños es justamente que no me los acuerdo, pero sé que son grandes ideas para filmar. Todo está ahí, los actores son maravillosos, la luz perfecta y la historia que se desenvuelve como por sí sola. La tragedia es despertarse y que no sea lo mismo, que la lógica del incosnciente quede triturada por las barreras represivas y otra idea maravillosa es destruida y también olvidada. Por suerte uno puede volver a acostarse y perderse en esa nube de acontecimientos extraños y revivir todo eso que del otro lado no existe. En definitiva, las películas son un poco como los sueños, no?
martes
Más de lo mismo
Habia dos secuencias surrealistas interpuestas e inconexas:
- Yo sentada en una piedra en el medio del oceano con otras gentes, el agua iba subiendo a la piedra y me daba mucho miedo pero los demás estaban relajados
- Ibi y su hermana iban volando en dos aviones invisibles, es decir ellas estaban en una posición como si estuviesen sentadas en una capsula que no se veia, volando por los cielos de una ciudad, de día. De repente de fondo se escucha el noticiero anunciando que "Ivana y Julieta estan llegando a la ciudad de Chicago donde se reunirán con su mamá".
miércoles
Medianoche en Plaza Francia
No sé si para el día de la primavera fueron con sus compañeros a Plaza Francia. Cuando yo solía ir en la primera mitad de la década del 2000, en general había, además de muchos estudiantes un poco borrachos, algunas bandas o espectáculos que improvisaban escenarios en el pasto con mayor o menor convocatoria.
Era tarde a la tarde en mi sueño (recordemos que yo vivo los sueños como si fueran reales y jamás me doy cuenta que estoy soñando hasta por lo menos cinco minutos después de que me desperté) y yo estaba paseando por Plaza Francia cuando a lo lejos veo unos chicos en el pasto. La música que tocaban me sonaba un montón hasta que me di cuenta que eran los Babasónicos.
No estaban en el escenario del Design con 10.000 personas empujando para entrar. Estaban sobre la hierba, tocando para 20 personas con unos amplificadores chiquititos. Pero eran los babasónicos: en el micrófono, Dárgelos, en la batería, Panza, en el teclado, Tuñon, en la guitarra, Mariano, en la otra guitarra Diego Uma y en el bajo, Gabo Manelli.
Miré a la gente.
Después miré a la banda.
¿Eran ellos? Sí, eran ellos.
Estaba anonadada.
Parecía natural pero era imposible.
El bajista muerto de los babasónicos estaba tocando con ellos.
Estaba vivo.
Al terminar de tocar, los músicos empezaron a desarmar sus equipos. No había separación así que me les acerqué.
Tenía mucho miedo.
Agarré una guitarra criolla que encontré por algún lado y me puse a tocar algún tema de Mucho. Entonces viene Gabo, se sienta al lado mío y me dice "¿no te sabés alguna nuestra de los primeros discos?"
Gabo era simpático. Hablamos de cosas que ahora no me acuerdo. Me salió tocar una de Infame hasta que me acordé Sol Naranja. Ni siquiera llegué a cantarla y Diego Uma se da vuelta y, como gesto de aprobación me sonríe y me dice "eeeh, qué buena esa!".
Estaba tocándole a los Babasónicos sus temas en la criolla. En el pasto. En Plaza Francia. Con Gabo, que estaba vivo.
Ahí me doy cuenta lo que pasaba.
No estábamos en 2011.
Estábamos en 2007.
Y el 2007 duraría hasta que yo me despertara al día siguiente.
Como Owen Wilson en Medianoche en París.
¿Cómo había viajado en el tiempo?
No tenía idea.
Estaba con los Babasónicos, ahora viajando a un lugar que era como mi peluquería pero más grande.
Estaban mis amigos, estaba Tom, a nadie le sorprendía que los Babasónicos no fueran estrellas, a nadie le sorprendía que Gabo no estuviera muerto. Nadie sabía.
Con Diego Uma nos miramos. Me hace una seña de algo confuso, lo que los dos suponemos.
Nos metemos a un armario que en vez de puertas tenía unas telas. Mi novio estaba ahí pero yo me dejaba llevar. Algunos se daban cuenta y pasaban de largo. Era extrañamente muy sensual Diego Uma, con esa actitud de estoy mirando a tu novia y qué.
Salimos del armario y los Babasónicos ya se estaban metiendo en una van para irse. Diego quería dejarme su teléfono y su dirección pero Tom no tenía que darse cuenta. Me deja un papelito incoherente y se mete a la van. Yo me voy con Tom y miro el papelito.
Me sentía infiel y no entendía nada.
Era tarde a la tarde en mi sueño (recordemos que yo vivo los sueños como si fueran reales y jamás me doy cuenta que estoy soñando hasta por lo menos cinco minutos después de que me desperté) y yo estaba paseando por Plaza Francia cuando a lo lejos veo unos chicos en el pasto. La música que tocaban me sonaba un montón hasta que me di cuenta que eran los Babasónicos.
No estaban en el escenario del Design con 10.000 personas empujando para entrar. Estaban sobre la hierba, tocando para 20 personas con unos amplificadores chiquititos. Pero eran los babasónicos: en el micrófono, Dárgelos, en la batería, Panza, en el teclado, Tuñon, en la guitarra, Mariano, en la otra guitarra Diego Uma y en el bajo, Gabo Manelli.
Miré a la gente.
Después miré a la banda.
¿Eran ellos? Sí, eran ellos.
Estaba anonadada.
Parecía natural pero era imposible.
El bajista muerto de los babasónicos estaba tocando con ellos.
Estaba vivo.
Al terminar de tocar, los músicos empezaron a desarmar sus equipos. No había separación así que me les acerqué.
Tenía mucho miedo.
Agarré una guitarra criolla que encontré por algún lado y me puse a tocar algún tema de Mucho. Entonces viene Gabo, se sienta al lado mío y me dice "¿no te sabés alguna nuestra de los primeros discos?"
Gabo era simpático. Hablamos de cosas que ahora no me acuerdo. Me salió tocar una de Infame hasta que me acordé Sol Naranja. Ni siquiera llegué a cantarla y Diego Uma se da vuelta y, como gesto de aprobación me sonríe y me dice "eeeh, qué buena esa!".
Estaba tocándole a los Babasónicos sus temas en la criolla. En el pasto. En Plaza Francia. Con Gabo, que estaba vivo.
Ahí me doy cuenta lo que pasaba.
No estábamos en 2011.
Estábamos en 2007.
Y el 2007 duraría hasta que yo me despertara al día siguiente.
Como Owen Wilson en Medianoche en París.
¿Cómo había viajado en el tiempo?
No tenía idea.
Estaba con los Babasónicos, ahora viajando a un lugar que era como mi peluquería pero más grande.
Estaban mis amigos, estaba Tom, a nadie le sorprendía que los Babasónicos no fueran estrellas, a nadie le sorprendía que Gabo no estuviera muerto. Nadie sabía.
Con Diego Uma nos miramos. Me hace una seña de algo confuso, lo que los dos suponemos.
Nos metemos a un armario que en vez de puertas tenía unas telas. Mi novio estaba ahí pero yo me dejaba llevar. Algunos se daban cuenta y pasaban de largo. Era extrañamente muy sensual Diego Uma, con esa actitud de estoy mirando a tu novia y qué.
Salimos del armario y los Babasónicos ya se estaban metiendo en una van para irse. Diego quería dejarme su teléfono y su dirección pero Tom no tenía que darse cuenta. Me deja un papelito incoherente y se mete a la van. Yo me voy con Tom y miro el papelito.
Me sentía infiel y no entendía nada.
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