Era pleno invierno y estaba en Mar del Plata, parada sobre las rocas que dan al mar. Creo que estaba buscando a alguien que me había dicho que nos encontráramos ahí, pero no lo veía. Tenía que darle una piedrita, no sé si era mía o suya pero yo no quería tenerla conmigo. Casi la tiro al mar pero pensaba que quizás el otro ya había llegado y no lo hacía. Así que después de un rato me voy a buscarlo.
De repente llego a un barrio donde estuvimos dando vueltas con Abi perdidas aquel fin de año que pasamos allá. En eso, paso por un edificio conocido y me doy cuenta que sé donde estoy. Sigo caminando pero ya no es el mismo lugar. Hay una plaza con un carrousel medio siniestro. Como que me quería subir pero por alguna razón no podía. Todavía tenía la piedra en la mano y sentía que me estaba queriendo arrastrar hacia algún lugar.
Ahí pasaba algo en el medio que no me acuerdo porque aparezco de repente en los acantilados, como alterada y sin la piedra. Iba allá para ver si lo encontraba a él en otra parte de la costa porque quizás me había equivocado de lugar. Me acuerdo que me resultaba raro estar frente a la orilla, tan alto y sin ver los tsunamis que aparecen siempre en mis sueños marítimos. Tambien era rara la hora, porque antes era de día y ahora recién estaba amaneciendo.
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jueves
viernes
Into the wild bondavión
Solamente me acuerdo un tercio, las otras dos partes eran bien flasheras y no guardaban relación alguna con esta. Iba en un bondi de la línea 24 para Ezeiza (?) y en el asiento de al lado mío había un canadiense que me preguntaba en un rudo español "¿Hacia dónde vas? Yo me vuelvo a Canadá." a lo cual respondía "Estoy yendo a Berlín". Cabe mencionar que todo esto transcurría en el futuro, es decir, en mi sueño estábamos en el 2015. Ahí él me decía que quería hacer el amor conmigo "más allá", de repente estábamos arriba de un avión que hacía escala en San Pablo y cada uno después trasbordaba a su destino -al parecer, se refería al baño del avión, los cuales han aumentado mucho sus medidas de seguridad, según me han contado-. La cuestión es que yo me ponía re colorada y me daba cuenta que me había olvidado la cámara, así que me bajaba del 24 en Diagonal Norte y emprendía el regreso a casa, en busca de mi bolso olvidado, mediante una cómica secuencia de montaje en la ciudad.
domingo
Volver
Anteayer soñé que volvía a Londres. Llegaba a la casa de mi tía que tenía un ventanal grande como el living de Ceci. Cuando la veía a ella, nos abrazamos muy fuerte y yo le decía "Tenía muchas ganas de volver". En el mismo sueño, supongo que antes de viajar, también había un gato rosa que me miraba.
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